PALEO, la dieta recomendada para enfermedades autoinmunes

La dieta Paleolítica “paleo”, es una de las maneras más saludables de comer, especialmente indicada para enfermedades autoinmunes. Es un enfoque nutricional que funciona según tu genética para ayudar a mantener tu cuerpo delgado, fuerte y lleno de energía. 

Con la Dieta Paleo eliminamos el consumo de alimentos refinados y carbohidratos en favor de vegetales, grasas y proteínas saludables.

¿De dónde viene la Dieta Paleo?

La dieta se centra en el uso de alimentos bio-disponibles (esto es de óptima absorción nutricional) y adecuados (por su composición) para los seres humanos antes de la revolución neolítica. Se compone principalmente de verduras, frutos secos, carne, pescado, frutas,  y raíces.

Nuestros ancestros sólo comían plantas y animales en muchísimas formas diferentes para obtener todos  los nutrientes que necesitaban.

Además comían mucho más esporádicamente, debido a que no tenían un aprovisionamiento constante de alimentos como tenemos hoy en día. Por eso, el ser humano se adaptó a almacenar energía como grasa para usarla como energía en tiempos de escasez.

Actualmente la mayoría de las personas comemos diariamente excesivas cantidades de carbohidratos por lo que almacenamos mucho más grasa de la que gastamos.

¿Realmente puede ser beneficiosa para mí la Dieta Paleo?

Recientes investigación en biología, bioquímica, oftalmología, dermatología y muchas otras disciplinas, indican que nuestra dieta moderna, llena de alimentos refinados, grasas trans y azúcares es la raíz de enfermedades degenerativas como:

  • La obesidad
  • El cáncer
  • La diabetes
  • Las enfermedades del corazón
  • La enfermedad de Parkinson
  • El Alzheimer
  • La depresión
  • La infertilidad…entre otros.

¿Y en qué consiste la Dieta Paleo?

El énfasis que nosotros, desde MNP hacemos, es la eliminación de alimentos tales como:

  • Azúcares procesados: productos industriales, con abundante cantidad de azúcar común o jarabe de maíz, siendo muy perjudiciales para la salud, consumidos de forma habitual.
  • Hidratos de carbono: o carbohidratos de alta carga glucémica y gran procesamiento industrial. En este grupo entran los cereales modernos (trigo, arroz, avena, principalmente, pero también maíz, cebada, centeno)

Y el empleo de alimentos funcionales, como:

  • Ácidos grasos (GRASAS): Aceite de oliva, aceite de coco, mantequilla de leche o Ghee, grasas de origen animal de animales alimentados de forma tradicional con pastos, cáscaras, etc.
  • Vegetales de Baja Carga Glucémica: necesarias por su riqueza y abundancia en minerales, vitaminas, y factores anti-inflamatorias
  • Proteínas: Carnes, pescados, huevos, etc.

¿Quieres probar un plan nutricional basado en una Dieta Paleo? ¡Ponte en contacto con nosotros!

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